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Gombrowicz como escritor del policial filosófico




Gombrowicz como escritor del policial filosófico
Guillermo Martínez
(Transcripción editada de la ponencia “Gombrowicz como escritor del policial filosófico” en el Segundo Congreso Internacional Witold Gombrowicz, Buenos Aires, agosto 2019).

   Me propongo señalar en dos textos de Gombrowicz -el cuento Crimen premeditado y la novela Cosmos- una idea que creo muy original dentro del campo del relato policial: en vez de un crimen que antecede lógicamente a su investigación, como es lo habitual y razonable, hay en estos dos textos una investigación en el vacío, una hilación puramente abstracta, que logra generar por sí misma el crimen. A diferencia del policial clásico, en que hay un cadáver, y por lo tanto hubo un crimen, la innovación de Gombrowicz -y el elemento de absurdo y paradoja en los dos casos- es que la propia investigación, por insistencia, por persuasión, crea, produce, el cadáver. Por eso lo llamo el policial filosófico: en Gombrowicz siempre está la idea de que la exacerbación, el detenimiento en la observación, finalmente engendra algo que va de la ficción a la realidad. Mostraré esto siguiendo sobre todo las líneas de Crimen premeditado; en Cosmos la misma forma de construcción simplemente se expande al territorio más extenso de la novela.

Clásicos contemporáneos: "Cosmos" de Gombrowicz

Publicado en Revista 7 Días, enero 2013.



La revista "7 Días", que acompaña al diario Tiempo Argentino, de Buenos Aires, pidió a diez escritores que recomienden un libro "clásico del siglo XX" para este verano.

Guillermo Martínez recomienda "Cosmos", de Witold Gombrowicz:

Witold Gombrowicz es un autor verdaderamente original, esa categoría que excede a las rutinas y juegos de ingenio de las vanguardias. Sus temas, sobre todo en Ferdydurke, son los de la inmadurez y la forma (en particular la forma cristalizada en lo cultural y las costumbres que los adultos tratan de imponer a lo inmaduro, a lo espontáneo, a lo amoral que hay en la juventud; y el modo incómodo en que los mismos adultos sobrellevan esa forma adquirida de mala gana, como máscaras siempre a punto de caer). En sus novelas los adultos siempre manipulan a los adolescentes para que actúen y representen esa vida perdida. Pero en Cosmos se añade una dimensión filosófica (o epistemológica): puede leerse como una novela policial en que una investigación casi absurda para explicar un hecho mínimo (un palito colgado de un árbol) genera por intensificación de la búsqueda, por exacerbamiento de lo racional, una telaraña de causalidades, un cosmos perverso, que desemboca en el hecho máximo de un crimen. Además de todo (de su inteligencia, de su profundidad, de su talento literario), Gombrowicz es un autor divertidísimo. Cosmos puede ser la puerta de entrada para ir en busca de sus otros libros.