Entrevista El Diario, Paraná, octubre 2015

Publicada con el título “La literatura nos hace ver algo inesperado en el mundo y en las relacioneshumanas” en El Diario, Paraná, octubre 2015.

El exitoso novelista, traducido a 38 idiomas y reconocido por su trabajo que vincula la lógica y la literatura en la novela policial, estará en Paraná el viernes 16 de octubre. Invitado por la Asociación Mariano Moreno, brindará dos conferencias sobre Borges y su relación con las matemáticas. Antes de su llegada, fue entrevistado por EL DIARIO.

Investigador de un universo poblado de infinitos y paradojas, de premisas y conclusiones, de cifras y ecuaciones, Guillermo Martínez conquistó el reconocimiento masivo como escritor en un registro escasamente transitado en la literatura argentina: el de los relatos que aúnan una estructura técnica formal depurada con el ajuste preciso de la lógica y las leyes de la matemática. Y que confluyen en el género policial. Intriga y misterio, en la perspectiva de la novela policial clásica que tiene en la narrativa británica una referencia, son elementos clave en su trabajo.
Las novelas de este bahiense, doctor en matemáticas, se cuentan sin duda ente las más ingeniosas escritas en la Argentina en los últimos 20 años. No sólo brillan por sus reflexiones o la caracterización de los personajes, sino también por una rigurosa concatenación de los hechos en la acción y por una cuidadosa atención a cada detalle.
Autor de Crímenes imperceptibles, regresa a Paraná invitado por la Asociación Mariano Moreno para disertar sobre Borges y la matemática, tema al que dedicó un libro. En una charla con El DIARIO, el autor brindó algunas pautas para comprender cómo el mundo de las letras y el de los números, lejos de oponerse, se vinculan en la ficción.

LAS REGLAS DEL JUEGO. Guillermo Martínez está interesado en un tipo de novela policial cuyas reglas de juego se atengan fundamentalmente a la tradición de la clásica novela de intriga y que respeten por lo tanto muchas leyes de este género narrativo, pero ampliándolas y llevándolas a un estadio superior.

Para el escritor las reglas no suponen una limitación —y con ello alude a Borges—, sino más bien un desafío:
“Lo que Borges comenta es que las leyes en la novela policial, a diferencia de otras formas narrativas, están allí como dificultad. Es decir, aquella novela policial que cumpla con estas leyes es un objeto difícil de construir. La propia reducción del problema lo vuelve más difícil. Entonces él dice que el género policial vive de la delicada infracción de esas leyes”, explica el escritor. Y agrega: “No se trata de hacer saltar todas las leyes por el aire sino de encontrar la manera, a pesar de que están todas estas reglas implícitas, de que pueda ser algo original. Y esto es para mí el camino que más me interesa dentro del género. No la disolución del género en otras versiones, sino la posibilidad de hacer algo dentro del género, y que a la vez sea sutilmente diferente. Cada ley se puede contradecir, pero no todas a la vez.”


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10/10 Mesa: Vínculos entre la literatura y el cine

Leonardo Oyola, Guillermo Martínez, Eugenia Zicavo
Letras e imágenes: los vínculos entre la literatura y el cine
Sábado 10 de octubre a las 17:30 hs en UTC-03
Festival ENLACES
Dr. ALfredo E. Springolo 351, Sáenz Peña



Entrevista Revista Qué

Publicada con el título “Con las pruebas a la vista”, Revista Qué, septiembre 2015
Guillermo Martínez participó del Encuentro Córdoba Mata durante la Feria del Libro de Córdoba y analizó las características del género policial.
Por Lucía Céspedes. Estudiante ECI. Fotos Manuel Bomheker. Egresado ECI.
Uno de los autores argentinos más traducidos en el mundo, inició la entrevista con una explicación, como en todo buen policial. A la manera de su admirado Hércules Poirot, pidió un té y activó las “pequeñas células grises”. “La necesidad y maravilla de la solución es una de las claves de por qué todavía seduce la novela policial. Cuando la solución emerge, sentimos que no podía ser de otra manera, que esa es la verdadera explicación, aunque no lo hubiéramos imaginado”, expresó.
Todo género literario tiene sus convenciones, que más que lugares comunes podríamos llamar rituales. El policial, como uno de los géneros más altamente ritualizados, genera ciertas expectativas entre los lectores acerca del texto.
Martínez consideró que al final del relato, un orden lógico distinto al que el lector venía manejando se impone, y todos los hechos cobran sentido bajo una nueva luz. Por ello la novela policial establece una relación muy particular con el lector, quien debe tener los elementos para resolver por sí mismo el misterio. “El corazón del policial sigue siendo la intriga, a pesar de que se vayan actualizando los escenarios. En otras novelas el lector se deja seducir y convencer. En el policial hay un plano de desafío, de leer contra el autor tratando de desenmascarar el truco”, dijo.
Sin embargo, confesó ser “bastante crédulo como lector. No tiendo a hacer hipótesis. Me siento más en la situación del chico que está admirando un juego de ilusionismo”.
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Entrevista Exactamente, julio 2015

Publicada en la revista Exactamente con el título Un escritor de dos mundo, 2015.

Matemático especializado en lógica y escritor. O al revés. Nacido y criado en Bahía Blanca, Guillermo Martínez se formó en Exactas UBA al tiempo que completó su primer volumen de cuentos. Con “Acerca de Roderer” irrumpió como novelista y de ahí en adelante fue afianzando su papel de escritor pero sin abandonar su interés por los números y su lógica. En Martínez conviven dos formas de escrutar la realidad que no ofrecen solución de continuidad.

  
- ¿Cómo se balancean tus intereses en relación con tu doble pertenencia al mundo de la matemática y de la literatura?
– En realidad nunca llegué a un equilibrio absoluto.

- ¿De cuál de esos mundos partiste?
– Desde muy chico pensé que la literatura iba a ser una parte de mi vida porque era algo que estaba en mi familia, algo muy marcado. Mi papá era escritor vocacional pero muy consecuente; mi mamá, profesora de letras. Si bien no había en casa una atmósfera científica, mi papá tenía un gran respeto y admiración por la matemática. Se había graduado de ingeniero agrónomo y sabía de estadística. Recuerdo que, cuando era chico, en casa aparecían libros de matemática moderna y teoría de conjuntos. Él trataba de enseñarnos con esos libros.

- ¿Esa influencia alcanzó para que te interesara la matemática?

– No, nunca imaginé, ni de chico, ni en la adolescencia, que me iba a dedicar a la matemática. Eso para mí fue como un accidente inesperado que llegó cuando tuve que elegir una carrera universitaria. Estaba esta idea, en aquella época, de que había que seguir una carrera seria que te permitiera vivir y después, en todo caso, hacer una segunda carrera que a uno le gustara. Entonces yo, de hecho, elegí ingeniería electricista y fue ahí que descubrí la matemática como disciplina y como rama de la filosofía. Dejé ingeniería y me pasé a matemática, y me encaminé a la lógica matemática.

Leer la entrevista completa en nexciencia.exactas.uba.ar 

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